Constantino Blas
De una remota región de Oaxaca surgieron las coloridas obras de los hermanos Blas de San Pedro Cajones (a 3 horas en coche de Oaxaca). Sus pinturas eran marcadamente diferentes a las de otros pueblos.
Constantino nació en San Pedro Cajones, Villa Alta, Oaxaca, el 17 de febrero de 1952.
Empezó como agricultor, la ocupación más común en la comunidad, y al ver que no le alcanzaba para mantener a su familia, decidió fabricar redes de ixtle, bolsas, ladrillos y adobes. Viendo que, aun así, sus ingresos seguían siendo insuficientes, comenzó a buscar un nuevo camino, fruto de su gran y brillante imaginación.
Un día, junto con sus hermanos, pensaron en el resultado de tallar madera y luego decorarla o pintarla. A los 33 años, se dedicó a tallar máscaras de las danzas originales y tradicionales de la comunidad. A los 35 años, comenzó a hacer muñecos con la forma de yalaltecas de hasta 60 cm de altura, lo cual le resultaba muy fácil, así que decidió probar algo nuevo: hacer cocodrilos. Veía animales reales y los convertía en animales fantásticos mediante la técnica del tallado en madera, añadiendo otros detalles de su imaginación. Poco a poco, transformó y creó nuevas piezas hasta llegar a crear muchos animales fantásticos, dándoles nombres curiosos como caralampios, dragones e insectos. Elaboró estas figuras durante 36 años, dedicándose día y noche a su trabajo, demostrando que la imaginación es la mejor inspiración. Con trabajo y dedicación, nada es imposible, ya que sus piezas se exhibieron a nivel estatal y nacional, y lamentablemente, no pudo alcanzar el nivel internacional debido a la COVID-19. Falleció el 1 de octubre de 2021 a los 69 años. Su presencia en esa muestra es un reconocimiento a su legado.